Las virtudes humanas

En este artículo quisiera compartir algunas reflexiones sobre las virtudes humanas. En mis procesos y cursos de capacitación, una piedra angular es el reflexionar y hacernos conscientes desde dónde estamos actuando, ¿desde el logro de objetivos, exclusivamente, sin darnos cuenta de la manera como nos estamos conectando con los demás y las huellas que estamos dejando en nosotros y en ellos?, ¿o desde un estado más consciente?, en el que no sólo me dirige el logro de algo, en el que me dirige un sentido más profundo de propósito en la forma como elijo experimentar la vida al relacionarme conmigo mismo y con los otros.

Un sentido de dirección claro, es lo primero que necesitamos para hacer elecciones conscientes sobre cómo queremos relacionarnos con los otros, lo que deseamos ir construyendo dentro nuestro y en nuestra vida…

Una virtud, es una fuerza dentro nuestro que nos lleva a actuar de forma correcta y humana.  Hoy, ¿qué te impulsa?, ¿qué te mueve?, ¿qué te está dirigiendo? Para darte cuenta de ello simplemente observa cómo estás actuando con tu entorno y  los pensamientos y sentimientos que lo acompañan. Identifica si en tu actuar te rige alguna virtud, algunos ejemplos son:

  • Urbanidad: Tener una vida bien dirigida.

  • Prudencia: Determina lo que hay que elegir, y lo que hay que evitar para proteger y no hacer daño.

  • Justicia: Dar a cada quién lo que le corresponde (desde un lugar de tranquilidad y equilibrio).

  • Compasión: Compartir el sufrimiento de otro y actuar en consecuencia.

  • Templanza: Disfrutar de los placeres de la vida sin volverse esclavo de ellos (una muy importante a considerar en estos tiempos que es tan fácil acceder a todo aquello que nos brinda alguna satisfacción).

La virtud es una libertad, no una obligación, si las eliges, estás eligiendo ser más pleno y feliz en cada acto y respuesta que das ante la vida. Las virtudes son las que nos hacen ser mejores personas, lo que nos hace realmente grandes como seres humanos. Las virtudes nos llevan a alcanzar la paz, la armonía, la felicidad y la unión.

Todos podemos, si así lo deseamos, darnos la oportunidad de conocerlas y desarrollarlas. Se requiere de interés, disciplina y un sentido de dirección, así que para cerrar este blog, puedes responderte: ¿A dónde pueden conducirme y dirigirme estas acciones diarias acorde a las virtudes? Este es nuestro “para qué”.

“La virtud no consiste en abstenerse del vicio, sino en no desearlo”.

-Anónimo

 

 
Karina Rodríguez Lira

Desde hace 12 años me dedico a generar mejores ambientes laborales y proporcionar a los líderes las herramientas internas necesarias para enfrentar los desafíos inherentes a estar al enfrente de un equipo.

La esencia de mis servicios radica en cultivar la conciencia entre los participantes, ayudándoles a comprender plenamente el impacto de sus acciones y los resultados actuales en sus vidas. De esta forma los acompaño en un proceso de cambio que los acerca a lograr sus metas personales y profesionales.

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